COMPRAR EN "TIENDA SIRIUS"

TELEFONO: 635574330

jueves, 8 de julio de 2010

EL AMOR Y LA FELICIDAD EN LA CARTA ASTRAL

Autor: Segundo RuÍz
PARTE I
He venido indicando reiteradamente que para conocer del todo al individuo y su destino, siempre es necesario estudiar la carta natal en su conjunto, puesto que lo que afirma una posición planetaria por un lado, podría modificarlo o anularlo otra de naturaleza completamente opuesta por otro.
Esto es válido para estudiar la personalidad como para la salud, la situación material y, por supuesto, también la vida sentimental.
Ahora bien, en los asuntos del amor y la felicidad existen igualmente diferentes áreas de la carta astral y distintas influencias planetarias que nos informarán con mucho más detalle de todo lo relacionado con estas cuestiones.
De ellas me voy a ocupar.
Venus es el planeta más importante que es necesario estudiar a la hora de conocer el destino sentimental del nativo.
Su posición, según el signo y la casa en los que se encuentre, o los aspectos que reciba, nos dará indicaciones muy precisas de cómo se desarrollará su vida amorosa.
Así, que Venus esté gravemente afligida por maléficos y en muy mal estado cósmico, es muy mal augurio para la felicidad, además de propiciar que el individuo sea poco atractivo, ya sea por su aspecto físico o por su carácter.
Por el contrario, Venus conjunto con Júpiter o en muy buen estado cósmico, favorece en gran manera la posibilidad de que la vida sentimental sea afortunada, al tiempo que facilita igualmente el atractivo ya sea por el físico o por la personalidad.
En efecto, Venus afligido por Saturno dificulta la posibilidad de realizarse en el amor y de ser feliz, al tiempo que ensombrece el atractivo físico o humano del nativo.
Tenemos una buena colección de ejemplos que corroboran plenamente esta teoría.
Uno de ellos es el del dictador Adolf Hitler, que sin duda ha sido una de las figuras menos atractivas y queridas de la historia.
Aunque en lo físico no era mal parecido, por su rigidez y severidad inspiraba mucho más temor que amor.
Asimismo, en su vida privada todo indica que no fue feliz.
También encontraremos con mucha frecuencia a Venus en el signo saturnino de Capricornio o afligido por Saturno, en las cartas astrales de religiosos, monjes o ascetas que renuncian al amor y los placeres terrestres por una causa espiritual.
En este tipo de renuncias suele haber a menudo grandes frustraciones y desengaños sentimentales, así como una visión francamente pesimista del amor y la felicidad.
Uno de estos casos podría ser el de san Francisco de Borja, figura importante de la corte de Carlos V, quien tras la muerte de la emperatriz Isabel, a la que sin duda amaba, y posteriormente la de su propia esposa, renunció a cuantiosos bienes terrenales y se ordenó sacerdote, viviendo el resto de su vida como un asceta.
A pesar de todo, Saturno no siempre es malo.
Cuando forma buenos aspectos con Venus, u otros significadores del amor y el matrimonio, favorecerá la fidelidad así como una unión estable y sólida.
Desde luego, es posible que la felicidad, o la realización de los sueños, tarde un poco en llegar, pero cuando lo haga merecerá la pena.
Sin embargo, cuando Venus se encuentra en un signo marciano (Aries o Escorpio), formando conjunción o buen aspecto con Marte, el nativo, tanto si es hombre como mujer, será muy apasionado y tendrá un temperamento muy sensual y ardiente, otorgando una importancia primordial a lo erótico.
Por lo general, salvo que otras posiciones astrales indiquen lo contrario, gozará de un notable atractivo físico.
También podemos ilustrar esto con una gran cantidad de ejemplos, entre ellos el gran actor Charlie Chaplin, que nació con ambos planetas en conjunción, viviendo a lo largo de su vida innumerables romances y siendo famoso por sus conquistas e irresistible atractivo para el sexo opuesto.
Si Venus se encuentra en un signo mutable, en especial Géminis o Sagitario, el nativo será emocionalmente inestable y tenderá de forma natural a vivir numerosos romances y aventuras. También cabe el riesgo de que sea infiel en su matrimonio.
Por el contrario, Venus en un signo fijo (Tauro, Leo, Escorpio, Acuario) hará que el nativo sea constante o estable en los sentimientos, de forma que cuando se enamore tienda a perseverar, incluso si no es correspondido.
También puede tener inclinación obsesionarse.
Venus en la casa VI anuncia amores y romances con compañeros de trabajo o subordinados.
Si está en la casa XII entonces señalará amores secretos o relaciones extramatrimoniales que se ocultan al exterior.
Si se halla en la casa XI, eso indica que el nativo va a tener relaciones amorosas con amigos o amigas.
En la casa IX, que el amor llega en un viaje o con una persona extranjera o a la que se conocerá en el extranjero.
Marte es otro planeta relacionado con el amor, si bien ya de un modo mucho más indirecto, y asociado sobre todo con le sexo.
Por eso hemos visto antes que su unión con Venus hace que "salten chispas".
Las personas que tienen a Marte muy destacado en su carta astral son, por lo general, muy atractivas y gozan de un magnetismo realmente especial, sobre todo, un fuerte contenido sexual, y las relaciones platónicas no existen para ellas.
Podemos observar esto claramente en hombres tales como el genial pintor Pablo Picasso, el actor Richard Burton o el bailarín Antonio Gades, todos ellos nacidos bajo el signo de Escorpio y con un Marte poderoso.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...